CINE – FÓRUM 2015

Primero aplaudo la iniciativa de la creación de este blog para el intercambio de conocimientos y de inquietudes. También quiero agradecer la confianza que La Fundación ha depositado en mi persona para el Cine-Fórum. Soy Tote Navalón, he trabajado en cine y en televisión más de la mitad de mi vida y aunque mi cinefilia inicial se fracturó cuando entré en la “industria”, el cine me ha servido para seguir aprendiendo.

tote-navalon-oct-2013La actividad del cine-fórum de este año 2015 la comenzamos con la película El Planeta Salvaje, una película de animación de René Laloux y dibujos de Roland Topor, una película de 1973 con una escasa distribución en este país y que, desde mi punto de vista,  tendría que verse en los colegios e institutos, como mensaje de valores necesario. Para acercarnos al cine desde dentro le siguió La Noche Americana, la mise-en scène comercial, de Francois Truffaut y, sin abandonar la filmografía de este director, os presentamos Los Cuatrocientos Golpes, la mise en scene de la Nouvelle Vague y Farenheit 451, para celebrar el día del libro, con la propuesta previa de lectura de la novela de Ray Bradbury. 

Ahora le toca el turno al cine documental. Por un lado, como un pequeño guiño al Festival Internacional de Documentales de Madrid, DocumentaMadrid, que celebró su XII edición en este mes de mayo; por otro, porque el cine nació documental. 

La obsesión por describir la realidad en literatura y de atraparla con la pintura y posteriormente con la fotografía alcanzó el movimieto gracias al cine. En Francia, unos obreros salen de una fábrica. En España, unas personas salen de la Iglesia del Pilar. Ambos metrajes reflejaron una realidad social en imágenes en movimiento, y sus autores no sospechaban del potencial del artilugio mecánico óptico.

La mayoría de los documentales nos cuentan una realidad pasada, futura o presente. 

Una realidad manipulada en el momento en que el director decide un encuadre concreto para transmitir algún sentimiento, una toma de posición, un discurso. 

¿Que documental podemos ver? 

El primero que tengo en mente es Nanook, el esquimal, de Robert Flaherty, considerado el primer documental de la historia del cine. Pero también Vertov, Vigo, Grierson, Buñuel,  Cavalcanti, Riefenstahl… todos marcaron el inicio de un género sin estructuras fijas.

El cine-ojo, el cinema verité, el documental político, científico, social, experimental, biográfico, de denuncia, periodístico, crítico, de naturaleza, histórico… el abanico es muy amplio.

Searching for sugar manAl final me inclino por una de las características principales que distinguen a un documental de una película de ficción. Los personajes que vemos no son actores profesionales, son personas con su propia realidad, antes y después del documental. Y entre los cientos o miles de documentales con ésta característica común, me inclino por la vida de Sixto Rodriguez, “Sugar Man”.

Searching for Sugar Man Toda una generación que creció, compartió (gracias al cassette) y cantó la música de Rodriguez desconocía quien era, y porqué se suicidó, era necesario saber más. Algunos fans removerán el pasado para cambiar la realidad.

En Searching for Sugar Man la realidad también está manipulada, pero todo lo que cuenta es cierto y lo que no cuenta se hace innecesario, no suma, porque la historia de Sugar Man es tan potente como increíble, es también un reflejo de la vida, de la realidad de muchas personas que se quedan en el olvido, de un éxito del “fracaso”.

Tote Navalón

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